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jueves, octubre 10, 2013

Fallecio El Rav Ovadia Yosef: Comandante en Jefe de la Torá

Rav Ovadia Yosef: Comandante en Jefe de la Torá

Rav Ovadia Yosef: Comandante en Jefe de la Torá

El mundo judío está de luto por la pérdida de uno de los líderes más grandes de nuestra generación.

por Rav Jaim Levy
El Jajam Ovadia Yosef nació en 1920 en Bagdad, Irak. Hijo de Rav Yaakov y Georgia Ovadia, emigró con su familia a Jerusalem a la edad de 4 años. En su juventud asistió a la Ieshivá Porat Yosef, fue ordenado rabino a la edad de 21 años y contrajo matrimonio a los 24 años con Margalit Fattal (quien falleció en 1994 luego de criar 11 hijos juntos).
En 1947 le pidieron a Jajam Ovadia que fuera a El Cairo, Egipto, para servir allí como maestro y en el Beit Din (corte religiosa) local. En 1949 regresó a lo que en ese entonces ya era el Estado de Israel y continuó sus estudios mientras servía en el Beit Din de Petaj Tikva. También publico el primero de su serie de libros Jazon Ovadia y Yabia Omer durante esa época.
Entre 1958 y 1965 sirvió en el Beit Din de Jerusalem, y luego se fue a la Corte Suprema Religiosa, donde sirvió hasta 1968. En ese año fue elegido Rabino en Jefe Sefaradí de Tel Aviv, y se mantuvo en esa posición hasta 1973, año en el cual fue elegido Rabino en Jefe Sefaradí de Israel.
En 1984, el Jajam Ovadia comenzó el partido político Shas, el cual es actualmente el cuarto partido político más grande de la Knesset.

Destinado a la grandeza

Un día se dieron cuenta en la Ieshivá Porat Yosef que faltaba un joven estudiante. El personal no tenía la más mínima idea de dónde podía estar. Luego de varios días, el famoso Rosh Ieshivá Jajam Ezra Attiya (1885-1970), quien fuera uno de los más grandes eruditos del mundo sefaradí del siglo 20 (entre sus estudiantes se encuentran el Jajam Ben Tzion Abba Shaul y Rav Kaduri entre otros) se preocupó mucho y decidió ir a visitar la casa de este estudiante.
Cuando el Jajam Attiya habló con el padre, éste le explicó que el negocio de la familia era una pequeña verdulería y que él necesitaba la ayuda de su hijo para entregar los pedidos. El Jajam intentó convencer al padre de la importancia del estudio de Torá e intentó encontrar una solución al problema de la mano de obra, pero todo esto fue en vano. El padre no estaba dispuesto a ceder.
A la mañana siguiente, cuando el padre fue a la verdulería, se sorprendió al encontrar al Jajam Attiya, el mismísimo Rosh Ieshivá, parado afuera de la verdulería vestido con ropa de trabajo. Cuando el padre le preguntó qué hacia allí, él le respondió: “El estudio de tu hijo es incuestionablemente más importante que el mío, y tú estás asesinando al Gadol (gran rabino) de la próxima generación. Por lo tanto, yo voy a ser quien entregue los pedidos en su lugar. ¡Tan sólo manda a tu hijo de vuelta a la Ieshivá!”.
El padre entendió la seriedad del rabino y mandó a su hijo de vuelta a estudiar. Este niño luego se convertiría en el Jajam Ovadia Yosef z’’l.

Prodigio de la Torá

El Jajam Ovadia es conocido principalmente por su vasto conocimiento, como se puede ver en sus responsas en ley judía. En una responsa estándar, él puede llegar a citar más de 50 fuentes distintas sobre un mismo tema. Yo tuve el mérito de frecuentar su casa y de rezar con él. No había muralla o papel mural, sino que sólo habían miles de sefarim (libros de Torá) organizados en un orden específico. De vez en cuando yo agarraba algún libro y lo miraba, y entonces me daba cuenta que en cualquier libro que uno tomase, uno no podía avanzar más de tres páginas sin encontrar algún comentario escrito por él sobre el tema.
Una vez un visitante le preguntó: “Rav, escuché que usted tiene una memoria fotográfica. ¿Es cierto eso? ¿Usted sabe todos estos libros de memoria?”.
Quienes estaban en la habitación lo desafiaron a intentar vencer al rabino. “Elige cualquiera de entre los miles de libros, comienza a leer una línea y el Jajam Ovadia la completará”, le dijeron.
El hombre comenzó a caminar hacia donde estaba el Shas (Talmud), y entonces todos comenzaron a sonreír. “Quizás deberías intentar con algo que no sea tan fácil”, le dijeron.
Su hijo, el Jajam David Yosef shlit’’a, una vez me contó en nombre de su padre que “él desea que todos sepan que su dominio de la Torá no se debe sólo a que es un prodigio, sino que también se debe a su incansable esfuerzo y sacrificio por la Torá”. Una mañana, sus hijos observaron una situación sumamente peculiar. El Jajam Ovadia se levantó raudamente de la cama, corrió hacia el lavabo para lavar sus manos, recitó Birkot HaTorá (bendiciones que se recitan antes de estudiar Torá) y luego corrió a ver una responsa del Rivash. Sus hijos estaban muy intrigados por lo que habían visto y esperaban ansiosos una explicación. “Sabemos que amas la Torá —le dijeron—, pero ¿cuál es el apuro?”.
Él les respondió que la noche anterior se había esforzado mucho para intentar entender dos declaraciones aparentemente contradictorias que había hecho el Rivash, las cuales parecían ser irresolubles. Luego de pensar en el asunto durante un tiempo, el Jajam Ovadia había logrado resolver la contradicción. “En mi sueño —continuó diciendo— se me apareció el Rivash y me dijo: ‘Efectivamente has entendido mi intención; no hay contradicción alguna entre mis dos declaraciones. Todo esto es clarificado en otra fuente que yo he escrito’. Al levantarme, fui a revisar la fuente que él había mencionado y efectivamente todo estaba allí”.

Sed insaciable

El Jajam Ovadia Yosef tenía una sed de Torá que es un ejemplo para todos nosotros. Una mañana temprano, su hijo se despertó y encontró a su padre estudiando tendido boca arriba en el suelo. Alarmado le preguntó: "Padre, ¿por que estás en el suelo?".
El Jajam Ovadia respondió: "Me desperté temprano para estudiar, subí a una escalera para alcanzar un libro y me caí al suelo. Traté de llamar para pedir ayuda, pero era muy doloroso y no podía gritar, así que en vez de estar tumbado en el suelo simplemente retorciéndome de dolor y perdiendo el tiempo, cogí un sefer (libro) que estaba a mi alcance y empecé a estudiar”. Más tarde se descubrió que el Jajam Ovadia se había roto un hueso en la espalda que requirió cirugía.

Su corazón estaba con el pueblo

Hace aproximadamente diez años atrás, el Jajam Ovadia sufrió su primer ataque al corazón y fue trasladado de urgencia al hospital. Los médicos decidieron que era necesario realizar una cirugía de inmediato. El Jajam Ovadia pidió que lo llevaran a casa y que pospusieran la cirugía por tres horas. El rabino Aryeh Deri se sorprendió por la solicitud y trató de convencer al Jajam de no esperar. Después de la cirugía pospuesta, el Jajam Ovadia reveló su razonamiento: Él estaba en medio de escribir una responsa para unaaguná (una mujer que todavía se considera casada según la ley judía y por lo tanto no puede contraer segundas nupcias) y debido al ataque al corazón, no pudo terminarla. “Puede que yo no salga con vida de esta cirugía y luego, ¿qué va a ser de esta pobre mujer? Ella se quedará atascada por el resto de su vida sin poder volver a casarse. Tenía que terminar la responsa antes de la cirugía”.
Sin embargo, la singularidad del Jajam Ovadia iba más allá de su erudición y compasión. Había algo más que él poseía que lo hizo verdaderamente insustituible, él era el Comandante en Jefe de la Comunidad de Torá a nivel mundial. Si había una pregunta en relación a cualquier faceta de la vida judía, él era la persona a la que todos acudían.
El Jajam Ovadia tenía una habilidad única, él era capaz de hablar en el nivel más alto de erudición, y al mismo tiempo podía llegar a la gente común y corriente. Él tenía tiempo para todo el mundo, y todo el mundo confiaba en él cuando se trataba de sabiduría de Torá. Desde Menajm Begin —que buscó su consejo antes de devolver el desierto del Sinaí a Egipto— hasta los Primeros Ministros y Presidentes actuales que buscaban su consejo antes de tomar decisiones importantes. Era común ver la calle bloqueada debido a que un alto funcionario había venido a buscar consejo y bendición del rabino.
Como residente de Har Nof, tuve el mérito de vivir en la misma cuadra que el gran sabio, y estaba acostumbrado a eso, así como también estaba acostumbrado a ver a muchos israelíes no religiosos que de vez en cuando bloqueaban la calle porque habían venido para que el Jajam Ovadia fuera elsandak en el brit milá de alguno de sus hijos.
No es de extrañar que un estimado de 850.000 a 1 millón de personas asistieran a su funeral, con otros 200.000 atascados fuera de la ciudad de Jerusalem que fue cerrada para todo tipo de tráfico (el funeral más grande en la historia de Israel). Desde judíos no religiosos que asistían a sus miles de clases, hasta jueces de la Corte Suprema que presentaban ante él los casos que no podían resolver, casi el 15% de la población del Estado de Israel, se acercó a rendir homenaje al gran sabio.
La grandeza del Jajam Ovadia no era sólo su erudición en Torá y su carácter prístino, sino que fue capaz de mostrarle al mundo —desde cualquier perspectiva— que la Torá tenía las respuestas para todo. Este hecho se vio reflejado claramente en su funeral, por el gran número de asistentes y la increíble diversidad de los que estaban presentes. Todo tipo de judíos, de todos los ámbitos de la vida, se unieron de pie en solidaridad y lamentaron la pérdida de un gran hombre.
En la shivá de un gran sabio de Torá en Jerusalem escuché una vez que el Jajam Ovadia Yosef declaró lo siguiente: "Nosotros decimos ‘HaMakom yenajem etjem betoj shear avelei Sión ve Yerushalayim’ Que el Lugar (Dios) te consuele entre los que lloran por Sión y Jerusalem. HaMakom se traduce comúnmente como ‘Dios’ que es ‘el lugar’ del universo. Pero el Jajam Ovadia explicó que también puede significar que ‘el lugar’ de la persona en el otro mundo debería consolarte, es decir, su eterno lugar que ha alcanzado a través de su estudio de Torá y cumplimiento de mitzvot.
Que el lugar al que el Jajam Ovadia condujo a los judíos del mundo y, concretamente, al mundo sefardí de hoy en día —un nivel que ni siquiera podía ser soñado años atrás— nos dé consuelo para que podamos continuar con su legado.
Publicado: 8/10/2013

miércoles, mayo 29, 2013

Hallado en Bolonia el manuscrito en hebreo más antiguo de la Torá


El pergamino había sido minusvalorado por su “grafía torpe” y “extraña”

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El pergamino conservado en la biblioteca de la Universidad de Bolonia con la versión en hebreo más antigua. / NUCCI MICHELE (EFE)
No se sabe cuánto tiempo llevaba en la caja fuerte de la biblioteca universitaria de Bolonia, ni cómo aterrizó en la colección de códigos y pergaminos del primer Ateneo de la vieja Europa. Sin embargo, varios exámenes y análisis han confirmado que Bolonia, la ciudad norteña de callejuelas medievales y soportales misteriosos, conserva el texto completo más antiguo de la Torá, conjunto de libros sagrados del judaísmo. Aunque, hasta ayer, no se sabía.
Manos anónimas y pacientes copiaron los cinco libros más sagrados del judaísmo (Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio) entre 1150 y 1225 sobre un rulo de blanda piel de oveja. El pergamino consta de 56 segmentos cosidos uno tras otro hasta alcanzar los 36 metros de longitud —198 columnas— y 64 centímetros de altura. Estaba archivado bajo el nombre algo futurista de Rotolo 2, junto a otros 30 documentos en hebreo que la Biblioteca, en el corazón de Bolonia, guarda bajo llave.
Un fondo que se fue enriqueciendo a lo largo de los siglos, gracias a donaciones de mecenas, papas y estudiosos. Allí se guarda una valiosa traducción al hebreo del canon médico de Avicena. Cuando en el siglo X el filósofo, científico y médico persa escribió su ensayo, el texto se convirtió en todo un best seller medieval, traducido y difundido en diferentes territorios. La versión que se conserva en Bolonia reproduce sus miniaturas de forma espléndida. Hasta ayer, el texto de Avicena se consideraba la joya de la corona de la colección. Pero algo cambió gracias a la investigación de Mauro Perani, catedrático de hebreo en el Departamento de Bienes Culturales, en Ravenna.
“Hacía mucho tiempo que quería redactar un nuevo catálogo de este núcleo de manuscritos. La directora de la biblioteca, Biancastella Antonino, me autorizó y me puse manos a la obra con mi colaborador Giacomo Corazzol. Cuando pasé a fotografiar el Rotolo 2, salté en la silla. Me di cuenta de inmediato que mi predecesor lo había minusvalorado: lo que tenía entre manos era un testimonio valioso y rarísimo, copiado antes de todos los pergaminos que hasta entonces conocíamos”, cuenta Mauro Perani.
El anterior catalogador de la colección fue un bibliotecario que dominaba bien el hebreo, pero carecía de nociones de filología y paleografía. Se llamaba Leonello Modona y cuando archivó el Pentateuco en cuestión, en 1889, lo fechó en el siglo XVII. “Tiene una grafía torpe, con algunas letras, además de las habituales coronas y ápices, llevan apéndices nada comunes y extrañas”, escribía el hombre.
Perani se dio cuenta rápidamente del garrafal error de evaluación que había cometido su predecesor: “Lo que Modona liquidaba como rareza y desaliño, me pareció en realidad una prueba patente de que el manuscrito se remontaba a la época anterior a Maimónides, es decir como mucho a principios del siglo XIII”.
Ahora bien, Moshé ben Maimón, conocido como Maimónides, fue un médico, rabino y teólogo que nació en Córdoba en 1135 y murió en 1204. En su obra principal esculpió las reglas a seguir para copiar los textos sagrados de los judíos. “Su autoridad en el mundo contemporáneo hizo de su obra una especie de diktat para todos los amanuenses. El pergamino de Bolonia la desatiende de forma tan evidente que no queda otra que deducir que fue copiado antes”, evalúa el profesor Perani. “Contradice muchas de las reglas fijadas por el teólogo. Por ejemplo: distribuye y espolvorea a lo largo de toda la página las coronas y los ápices. Y añade trocitos de letras o señas en el extremo de izquierda de las columnas para que el texto parezca más compacto. Ambos trucos fueron prohibidos después”.
El análisis gráfico-paleográfico llevó al estudioso a considerar que el ejemplar pertenece a una tradición oriental, no sefardí, “muy elegante y refinada”. Pero no se quedó contento. Envió un trocito de piel al Centro de datación y diagnósticos del Departamento de Ingeniería de Salento para que sometieran el tejido a una prueba del Carbono 14.
Un amigo de la Universidad de Jerusalén pagó el mismo examen en el prestigioso taller de la Universidad de Chicago. Los resultados fueron similares y coinciden con las conclusiones del académico-descubridor: el pergamino sepultado en aquella caja fuerte de la biblioteca de la universidad más antigua del mundo occidental sería el ejemplar de Torá más antiguo llegado hasta nosotros.
Se trata de un nuevo guiño de la Historia, como señalan desde la Universidad de Bolonia. La ciudad del medievalista y semiólogo Umberto Eco, que reflejó sus atmósferas misteriosas en El nombre de la rosa, está estrechamente vinculada con el texto sagrado de los judíos: también en Bolonia, en 1482, se imprimió la primera edición absoluta del Pentateuco hebreo.

martes, marzo 26, 2013

La Pascua judía se celebra 400 años después en Galicia



SOCIEDAD | 34 comensales en la antigua sinagoga de Ribadavia

La Pascua judía se celebra 400 años después en Galicia

Cena de celebración de la Pascua judía en el municipio orensano de Ribadavia. | Reportaje fotográfico: Román Nóvoa
Cena de celebración de la Pascua judía en el municipio orensano de Ribadavia. | Reportaje fotográfico: Román Nóvoa
  • Se reúnen familias de varios puntos de España, Israel y Estados Unidos
  • Conmemoran el éxodo de Egipto o el paso de la esclavitud a la libertad
Ribadavia, corazón judío de Galicia, celebra 400 años después el Seder, la Pascua judía. Abraham Haim, un médico sefardí, fue el anfitrión de una ceremonia recuperada y que ha congregado a 34 comensales en la antigua sinagoga de la villa. Y es que en la Pascua, que significa orden porque hay orden de rito ordenado, se conmemora el éxodo del pueblo de Israel de Egipto o lo que es lo mismo, el paso de la esclavitud a la libertad.
La celebración tuvo lugar en la antigua sinagoga de Ribadavia (Ourense)
A la mesa ubicada en la antigua sinagoga llegaron familias con raíces judías de distintos puntos de España, Israel e incluso una familia de judíos neoyorquinoscon 11 miembros. Todos estaban emocionados con el reencuentro y todos respondían a la llamada del Salmo 133 que recitó Abraham Haim al comienzo de la celebración:"Mirad cuán bueno y hermoso es convivir los hermanos juntos en armonía".
La exactitud en la práctica de la norma fue observada por el hebreo, Abraham, quién se aseguró de que se cumpliese con el rito a la hora de la preparación del menú calificado de "neutral" y que consistió en sopa de siete verdurasmerluza braseada en cama de ensalada de berenjena y como postre una macedonia de frutas.
Además cada uno de los comensales varones, incluidos los niños, llevaban sobre la cabeza la kipá, parte integrante del rito y que significa cúpula. Como el festejo era solemne el color del kipá fue blanco "por ser el más ceremonial". También sobre las mesas velas blancas encendidas y flores blancas.
[foto de la noticia]
Antes de comenzar a degustar los alimentos y participar de la fiesta. Fue el turno para la lectura de fragmentos de la Torah y del Pentateuco, todos ellos relacionados con el éxodo de Egipto y salmos alabando a Dios por la redención del pueblo de Israel. Y es aunque la tierra prometida para los judíos es Israel, muchos de ellos tenían la sensación de volver a casa. No se resignan a que la huella judía sea parte del pasado y afirmanla relación especial entre España y los judíos.
Precisamente uno de los asistentes, Patrick Gerassi, descendiente de sefardíes, periodista jubilado de la BBC y residente en Vigo confesó a ELMUNDO.es sentirse emocionado con el reencuentro. Su padre, que vivió en Turquía, era hijo de judíos españoles y a modo de confesión recordaba: "A mis abuelos les llamaba abuelito y abuelita en español a pesar de estar en Turquía". También mantiene en la memoria instantes en los que veía a su abuelo rezar inclinándose levemente hacia Jerusalen. No obstante reconoce que no fue educado en el judaísmo pero que busca esa identidad y le gusta participar de las ceremonias y ritos para perfilar su identidad cultural.
Los judíos participantes reivindican la relación 'especial entre España e Israel'
En la misma línea Abraham Haim, también aprovechó su conversación con ELMUNDO.es, para reivindicarsus raíces españolas a pesar de no tenerlas localizadas en un punto concreto de la geografía. Abraham recuerda, con especial satisfacción,la primera visita de los Reyes a Israel hace 20 años. El médico acompañó al Jefe del Estado en su visita en la ciudad de Jerusalen y con satisfacción advierte de que "tuve el honor de ser recibido por Su Majestad en el Palacio de la Zarzuela".
Los participantes en la Pascua entienden que los judíos y los españoles tienen que recuperar recelos anacrónicos. La relación "especial" merece un ejercicio de presente y las celebración de ceremonias no "son otra cosa que una manifestación de lo que dice el Salmo, convivir y confraternizar entre hermanos".

domingo, octubre 28, 2012

ENTREVISTA:ALBA TOSCANO | PRESIDENTA DE LA COMUNIDAD JUDÍA LA JAVURÁ DE VALENCIA



"España quiere al judío medieval y muerto"

Respuesta. De hecho, tengo la doble nacionalidad: canadiense y estadounidense. Mi madre era de Canadá y mi padre de los Estados Unidos.
P. ¿Cuánto tiempo lleva en Valencia?
R. Dieciséis años. Tras el doctorado en Química obtuve una beca para realizar un curso y decidí quedarme. Quería aprender bien el español.
P. ¿De qué ha vivido?
R. De traducciones, clases de inglés, intérprete...
P. Hay muy pocas mujeres al frente de comunidades judías.
R. El mío es el único caso en España.
P. ¿Qué es la Javurá?
R. Es una sinagoga.
P. ¿Y qué es exactamente una sinagoga?
R. Todos los días me lo pregunto. Qué es, qué quiero que sea... Primero, es un grupo de personas que quieren compartir cierta idea o forma de vivir. Compartimos la forma de pensar en la muerte, porque según como pienses en la muerte te dirigirás a la vida.
P. ¿Cómo ve la muerte?
R. Para nosotros la muerte es pasto de gusanos. No hay cielo ni infierno físico, no hay reencarnación. Dentro del judaísmo hay una amplia gama de actitudes, pero no existe el hereje ni la apostasía, lo que significa que no hay una última palabra sobre lo que es la muerte. Lo que nos distingue es cómo entramos en la vida. Dios hizo el mundo sin terminarlo para que el hombre lo mejore.
P. Si cero es ortodoxo y 10 reformista, ¿dónde se sitúa La Javurá?
R. En el cinco. Tras pasar cinco años con los ortodoxos, que provienen de Marruecos y son sefardíes, decidí que ésa no era mi cultura. También noté que en España no había literatura sobre los judíos contemporáneos. España quiere al judío medieval y muerto, como si entre la expulsión y hoy no hubiese pasado nada. Y uno de los rasgos del judaísmo es su plasticidad, su falta de dogma total. En ese sentido, cada sinagoga puede elegir un camino, y el de La Javurá es abrir las puertas a todos, mientras que otras personas quieren una sinagoga solamente para ellos, como una falla.
P. ¿Cuántas comunidades judías hay en Valencia?
R. Hay unos 120 judíos que han levantado la mano para decir que lo son. Hay tres grupos: la Comunidad Israelita, que es ortodoxa, sefardí y marroquí. Llegaron en la segunda mitad de los cincuenta y se reunieron por los mismos motivos que cualquier inmigrante: ayudarse mutuamente. Sin masa crítica no hay modo de fundar nada, y nosotros en 1997 fundamos La Javurá como una separación de los ortodoxos, porque las mujeres podían fregar el suelo pero no participar. El tercer grupo se fundó por el declive económico de Argentina. Llegaron aquí y los ortodoxos no querían saber nada de ellos: cultural y económicamente son muy distintos. Los acogimos en La Javurá y luego ellos fundaron su propia comunidad.
P. ¿Se relacionan?
R. Por su puesto, y también con las otras religiones. El presidente de una de las mezquitas de Valencia fue mi compañero en la Escuela Oficial de Idiomas. He visto nacer a sus hijos y compro los dulces a un argelino de la calle de Sueca. Charlamos muchísimo.
P. ¿Es posible convivir?
R. No hay ningún problema entre los musulmanes y los judíos. Los problemas vienen a través de la política y a menudo atizados por los intereses inmobiliarios cristianos en Tierra Santa. Un buen musulmán y un buen judío reconocen que somos parientes lejanos. Tenemos los mismos padres, compartimos la misma genealogía. Es como mirar las fotos de las dos familias de una boda: parecen dos bodas diferentes, pero son la misma.

EN DOS TRAZOS

Alba Toscano (Massachusetts, EE UU, 1950) es la única mujer al frente de una comunidad judía en España. Hija de un ingeniero italiano y una corista canadiense del Radio City Hall de Nueva York, llegó a Valencia a finales de los ochenta con una beca y decidió quedarse. En 1997 fundó una sinagoga conservador/masortí, La Javurá (el grupo), en la que, aparte del 'kabalat shabat', las traducciones para traer el judaísmo igualitario a España y las plantaciones de árboles en el 'tu b'shvat', realiza estudios y visitas ilustrativas por la judería de Valencia, cuyo cementerio estuvo en el suelo de El Corte Inglés de Pintor Sorolla.